La Plaza de la Quintana de Santiago de Compostela

Plaza de la Quintana

Vista general de la Plaza de la Quintana

Aunque la plaza más conocida de Santiago de Compostela sea la del Obradoiro, lo cierto es que los compostelanos y gente que vive en esta hermosa ciudad, prefieren la Plaza de la Quintana para pasar la tarde.

No es para menos. El ambiente, los edificios que la rodean, los sonidos, todo en su conjunto hace que esta plaza sea una de las más importantes y frecuentadas de Santiago de Compostela. Conozcámosla un poco mejor.

Situada frente a la fachada trasera de la Catedral  y conectada con la Plaza de las Platerías, es donde se encuentra la Puerta Santa de la Catedral de Santiago, esa que sólo que se abre en vísperas del Año Santo o Jacobeo (año en el que el 25 de julio cae en domingo). La tradición establece que debe permanecer abierta durante todo el Año Santo para que peregrinos, turistas y curiosos puedan entrar desde la Plaza de la Quintana.

Puerta Santa

Fachada trasera de la Catedral que da a la Plaza de la Quintana con la Puerta Santa y la Torre del Reloj

En las escalinatas del fondo así como el banco esculpido a lo largo de la pared del Convento de San Paio de Antealtares, ubicado justo enfrente de la catedral, suele haber todo tipo de gente descansando, leyendo, tomando fotografías, cantando, bailando… un lugar en el que encontrar todo tipo de gente.

Otro de los atractivos de esta plaza es escuchar el repicar de las campanas de la catedral al anochecer. La Torre del Reloj que contiene la campana de Berenguela está justo en la esquina, y cada vez que suena, se puede oír en la plaza con un poco de eco.

Lo mejor sin duda, es no pasar de largo, sentarse al anochecer y dejarse hechizar por su embrujo como le pasó al poeta Federico García Lorca que, tras una visita a la ciudad, escribió en uno de sus seis poemas gallegos el siguiente verso sobre esta plaza: “Nai, a lúa está bailando na Quintana dos mortos“.

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María Ibáñez

Soy Gestora de Información y Documentación (la manera fea de llamar a los bibliotecarios y archiveros). Me gusta viajar, descubrir las ciudades, fijarme en los detalles, las anécdotas, la historia, exprimir las guías y contar aquello veo y descubro. He tenido la suerte, además, de poder vivir en varias ciudades españolas y alguna del extranjero.

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