Como os comentábamos hace no demasiado tiempo, los jóvenes y los niños se pasan casi todo el curso pensando en la llegada de las ferias y de las atracciones… por lo que una vez que estas están en Compostela y se acude al lugar no es plan de andar perdiendo minutos… aunque eso no debe implicar la pérdida completa de energía. Nos explicamos.
La emoción y el ajetreo de estas actividades suelen despertar el hambre en los niños y adolescentes, por los que si por ellos fueran seguirían disfrutando de la diversión aún con el estómago vacío solo con la intención de no perder ni un solo segundo de deleite.

