Ruido en las bibliotecas compostelanas

Mujer pidiendo silencio

Si hay algo que los estudiantes compostelanos comentan con enojo en época de exámenes en la distendida hora del café, no es otra cosa que la molestia ocasionada por algunas personas que acuden a la biblioteca con más ganas de pasarlo bien o de hacerse notar que de hincar los codos y mirar para los libros.

Y es que muchos, que se aburren en épocas de parciales cuando sus compañeros más aplicados se dedican a estudiar, van allí con la intención de “liar a alguien” para ir a echar una partida de cartas o para salir a tomar una cerveza en vez de dedicarse a cultivar la mente. Por ello hablan rompiendo la concentración del resto para tratar de convencer a su amigo de turno que le siga en su escapada.

Por si eso fuera poco, algunas chicas, (la gran minoría, por supuesto y por fortuna) que saben que en la biblioteca hay muchos chicos, deciden “ir monas” al lugar, lo cual significa “vestirse como para salir de fiesta” y el ruido de sus tacones cada vez que se pasean por la sala (algo que hacen a menudo, pues para algo se vistieron así) y a veces el de los collares o pulseras varias, desconcentra al más aplicado y le hace perder el hilo de lo que estaba tratando de aprender.

Por ello, si eres un estudiante universitario santiagués, piénsatelo antes de hacer ruido en la biblioteca, que te recordamos que es un lugar para estudiar. De esa manera favorecerás al resto de personas.

Más información – Santiago, una ciudad plagada de opositores

Foto – Definición ABC

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