Las Marías de Santiago de Compostela

Las Marías

Escultura en homenaje a las hermanas Fandiño, conocidas como Las Marías, en el Parque de La Alameda de Santiago de Compostela

Las ciudades están llenas de esculturas normalmente dedicadas a personajes de gran relevancia en la historia o el mundo de las artes y las ciencias. En el caso de Santiago de Compostela, cuentan con una escultura muy especial: la estatua de Las Marías.

Esta escultura ubicada en el Parque de la Alameda no es nada pomposa ni rimbombante, es más, es pequeña y si no fuera por sus llamativos colores pasaría inadvertida. Es una atracción más del parque y siempre suele haber gente a su alrededor tomándose fotografías con ellas. Pero… ¿quiénes fueron estas mujeres?

Se llamaban Coralia y Maruxa y eran hermanas. Cada día, a las dos en punto, salían a pasear por las mismas calles de Santiago de Compostela arregladas con ropa y un maquillaje tan colorido como extravagante.

Decían de ellas que estaban locas ya que no se cortaban y lanzaban piropos a los hombres, cosa que no se le ocurriría a hacer a cualquier otra mujer en aquella España de dictadura. Ellas mismas decían que los hombres se enamoraban de ellas y flirteaban con los estudiantes.

Muchos las recuerdan por las calles de Santiago pero no todos recuerdan la trágica historia que escondían.

Venáin de una familia obrera de once hermanos, tres de ellos destacados miembros de la CNT. Cuando estalla la guerra civil asesinan a uno de ellos y los otros dos consiguen huir. Aquí comienza la pesadilla para estas hermanas ya que los falangistas acosaba a la familia para averiguar el paradero de los dos fugados.

A horas intempestivas de la noche, llegaban a la casa de los Fandiño, registraban y desbarataban la casa, desnudaban en la vía pública a las hermanas para humillarlas. No está demostrado, pero se cree que las torturaron y violaron.

Con poco más de 20 veinte años, la vida de estas hermanas se convirtió en una pesadilla que no acabó hasta mediados de los años cuarenta.

Maruxa, la más bajita, murió en 1980. Coralia murió tres años después.

La ciudad de Santiago de Compostela dignificó la figura de estas dos mujeres con esa colorida estatua en La Alameda.

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María Ibáñez

Soy Gestora de Información y Documentación (la manera fea de llamar a los bibliotecarios y archiveros). Me gusta viajar, descubrir las ciudades, fijarme en los detalles, las anécdotas, la historia, exprimir las guías y contar aquello veo y descubro. He tenido la suerte, además, de poder vivir en varias ciudades españolas y alguna del extranjero.

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