¿Has visto los pies de Cervantes?

La fuente de la Plaza de Cervantes

Compostela es una ciudad digna de ser vista… y  también de ser enseñada. Y es que muchas personas acuden cada año a la ciudad por primera vez y siempre hay un santiagués dispuesto a enseñarle los recovecos históricos de la ciudad, lo que resulta de agradecer, aunque a veces el improvisado guía turístico se cobre la visita guiada con unas inocentes y sanas bromas a costa del turista de turno.

Y es que existe  una curiosa broma que toda persona ha de sufrir en su iniciación a la ciudad del Apostol que a continuación relataremos para preveniros a todos aquellos que todavía no hayáis visitado Compostela y para hacer elogio de la divertida retranca gallega.

Existe una plaza llamada La Plaza de Cervantes, debido la existencia de una fuente dedicada al escritor en el centro de la misma. Desde el medio de esta fuente, que suele estar llena de agua, se erige una columna que termina con el busto del manco de Lepanto, y aquí cuando la chispa de los compostelanos encuentra su momento.

Resulta que es muy común enseñar la plaza, hacer alusión a la fuente y preguntar al desprevenido turista si ya ha “visto los pies de Cervantes”. Acontece por lo general que éstos, picados por la curiosidad se acercan a la misma para mirar hacia sus profundidades sin percatarse que su guía está demasiado cerca. Entonces es cuando sucede lo inesperado: una mano basta para empapar al curioso mirón que lejos de ver los pies de Cervantes será salpicado entre risas por quien con astucia le ha tendido la trampa.

Estáis avisados… lo que hagáis si venís aquí es cosa vuestra… pero no se os ocurra buscarle los dos pies al manco si pretendéis llegar secos a vuestros aposentos.

Más información – ActualidadViajes.com

Foto – ActualidadViajes.com

Te puede interesar

Escribe un comentario