Familias y estudiantes… la vieja guerra por el ruido nocturno santiagués

Niña tapándose los oídos

Cada año es lo mismo… familias y estudiantes se tiran los trastos a la cabeza debido a la problemática generada debido al ruido nocturno de las múltiples fiestas de los segundos.

Cierto es que existen muchos estudiantes responsables… de los que no salen. Y por supuesto también los verdaderamente responsables, los que son capaces de salir respetando al resto de los habitantes de la ciudad que a esas horas descansan.

Pero no menos cierto es que algunos de ellos no han oído en su vida la palabra respeto y salen y gritan como si fueran animales salvajes y destrozan mobiliario sin importale nada el prójimo. (Sí… imbéciles, con todas las letras).

Por la otra parte también hay división de caracteres: existen vecinos tolerantes que se quejan cuando la cosa se sale de madre y aquellos otros que parecen estar al quite, con un amplificador cerca de la oreja para detectar el más mínimo crujir de la madera con tal de tener una excusa para quejarse e imponer sus rígidas normas a los jóvenes estudiantes.

Cuando coinciden fiesteros responsables con vecinos tolerantes, la cosa va sobre ruedas. Cualquier otra combinación la bronca está marcada… ya sea por culpa de unos o de otros… o por las ganas de los dos bandos de enzarzarse en una disputa.

Más información – La noche universitaria en Compostela

Foto – Altas capacidades

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