En breve vuelven las castañas…

cucurucho de castañas recién asadas

Una de las cosas más clasicas de Santiago de Compostela es el frío que acompaña al invierno y que hace que los guantes sean una de las prendas imprescindibles a la hora de salir a la calle para que nuestras manos no sufran las inclemencias del clima que nos ha tocado soportar en este bello lugar en el que la humedad y las olas de frío no tienen piedad de los habitantes ni de los turistas.

Existe, eso sí, una manera de calentar las manos que además redunda en un rico bocado que nos calentará también el resto del cuerpo y que es inseparable de la imagen de las calles de la zona vieja atestadas de gente con gorro y bufanda que son los cucuruchos de castañas que los vendedores de las mismas nos ofrecen a un módico precio para que podamos entrar en calor pese al tiempo.

Los clásicos puestos, con su horno en forma de cabina de tren (el primero de la historia con esa forma apareció además en Santiago) comienzan a verse a medida que las castañas caen de los árboles y que el frío acucia… por lo que va tocando que pronto salgan ya que ambas premisas se están cumpliendo. No soy el primero que ya ha comido castañas este año… y tampoco el primero que caminando entre el frío compostelano ha echado de menos un buen cucurucho caliente, síntoma inequívoco de que el frío está ya entre nosotros.

Más información – Comida rápida en Compostela

Foto – Blogs La Rioja

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