El maquillador de coches tenía un fichero exhaustivo de sus clientes

Como buen ciudadano alemán, ­Johann Grimm, el principal acusado hasta el momento por la estafa de los coches, llevaba una contabilidad de sus negocios al milímetro. Así, cuando agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de A Coruña lo detuvieron en su negocio, Truck And Tecnology Sistems de Teo, el pasado martes, los agentes también incautaron una buena cantidad de documentación y archivos digitales.

Según ha podido saber este diario, en ellos aparece el nombre de todos los clientes del germano y, por ende, la lista de los concesionarios y talleres de compra venta que supuestamente manipularon los cuentakilómetros.

Tal y como les informó ayer este rotativo, toda esta documentación ya está en manos del juez que instruye el caso, el titular del Juzgado Número 2 de Fontiñas, Javier Míguez Poza. Por ello, y aunque continúa el secreto del sumario, no sería extraño que en los próximos días empezaran a salir a la luz pública los nombres y las direcciones de los 120 talleres y concesionarios de Galicia y límites geográficos que vendían automóviles trucados.

La operación Trucarro, como fue denominada por la Guardia Civil, se inició en el mes de julio. El pasado martes 30 de septiembre fue detenido Johann Grimm, ­ciudadano alemán afincado en Galicia desde hace dos décadas y responsable de Truck and Car Tecnology Sistems, con sede en Teo.

Junto a él también apresaron a cuatro de sus empleados, cuyas identidades se corresponden con las iniciales R. L. C. L., que pagó una fianza de 5.000 euros para librarse de la cárcel; O.C.L., M.G.E.P. y A.Z.M., que quedaron en libertad con cargos, pero tienen que presentarse en Fontiñas todos los lunes. Se los acusa de manipular con medios electrónicos los cuentakilómetros de una media de 20 vehículos al día en los últimos siete años, lo que podría elevar el fraude a los 35.000 coches alterados. Los acusados, presuntamente, se desplazaban a los talleres y concesionarios para manipular los marcadores de los coches del mercado de segunda mano y de otros vehículos que se vendían como kilómetro cero.

La operación Trucarro es la primera de estas dimensiones que se realiza en Galicia, pero en España hubo más casos. Así, en el año 2006 tuvo lugar la operación Medusa, de Málaga, en la que fueron detenidas 25 personas. Al principal sospechoso se lo acusó de alterar dos mil cuentakilómetros por año. Los beneficios ascendían a los cuatro mil euros por automóvil.

Fuente: El Correo Gallego.

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