El Camino, en versión sibarita

El Camino ya no es cosa de mochileros, o no solo. Ahora los peregrinos de alpargata y bocadillo comparten senda con turistas vip que, como en el viaje que oferta la exclusiva agencia británica Martin Randall, se gastan cerca de tres mil euros para llegar a Compostela.

La empresa, que ya puso su pica en Compostela con un exclusivo festival de música clásica en las iglesias de Santiago el pasado verano, oferta ahora un itinerario por la Ruta Xacobea en la que sus clientes, tras caminar no más de veinte kilómetros diarios -para sumar poco más de los cien de rigor que se precisan para conseguir la Compostela- en tramos seleccionados por su especial belleza o su peso histórico, se alojan en hoteles de cuatro y cinco estrellas.

El tour Caminando a Santiago cuesta 2.780 libras esterlinas, que a un cambio de 1,05 suponen 2.919 euros. En un trayecto de doce días, supone 243 euros al día que no incluyen el vuelo a Biarritz -punto de partida- ni de Santiago a Londres, y contemplan además del alojamiento y el desayuno, nueve comidas -seis de ellas de picnic- y otras tantas cenas. Entre los alojamientos destaca un palacio del siglo XVII reconvertido en pequeño hotel de cuatro estrellas en Burgos, un antiguo monasterio en Haro o los paradores de León y Compostela. En Saint Jean Pied de Port el programa del viaje detalla que el hotel seleccionado cuenta con un restaurante perteneciente a la cadena de lujo Realis & Chateaux, una red de establecimientos de la máxima categoría.

Por las especiales características del viaje, que incluye transportes en vehículos monovolumen con nueve asientos, los grupos que se organicen para peregrinar a Compostela serán reducidos, con quince personas como máximo, y un mínimo de siete. Entre Roncesvalles y Compostela caminarán 130,6 kilómetros, pero sin estrés, con días de descanso por el medio. A su lado, los peregrinos de mochila cargada y ampollas en los pies parecerán recién salidos de una película bélica. No en vano los peregrinos de a pie se gastan unos tres euros en pagar el alojamiento y otros veinte en alimentarse, mientras que los cinco estrellas se dejan diez veces más en cada jornada de Camino.

 
 

El atractivo de “una de las ciudades mejor preservadas de Europa”

Doscientos cincuenta melómanos desembarcaron en Compostela entre el 12 y el 17 de junio de la mano de la agencia británica Martin Randall. La agencia explicaba que, además de ser la meta del Camino, y por ello el escenario ideal para el festival sobre música creada en torno a las peregrinaciones, Compostela es “una de las ciudades históricas mejor preservadas de Europa”, con una zona monumental “casi no estropeada por modernas intrusiones”. El festival, que se organizó con mediación de Incolsa, contó incluso con el visto bueno del Arzobispado, con quien se negoció la apertura de las iglesias para conciertos.

Fuente: El Correo Gallego.

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